Hoy ha venido una tórtola a mi ventana. Es la segunda vez que recibo visita tan distinguida. Se ha quedado un rato, caminando por el alféizar. Todo resucita a la velocidad del amor de Cristo.
- - -
Nosotros, tan adanes, tiramos migas de pan a los pájaros. Sabemos que no comen de nuestro trabajo. Ofrecemos algo que no necesitan. Es a mí a quien han posado un gorrión, una tórtola, un estornino; es a mí a quien van saltándole las aves de paso, migas para mi mirada.
