viernes, 2 de marzo de 2018
Decantación de intenciones
Quiero volver a respirar en este lugar. Abrir el vino viejo y que por fin pueda empezar la cena con sus copas y las risas que riegan los amigos. Sigamos a la vid de la vida, con ochos y un estilo entumecido. Da una voz un tono, bajísimo.
sábado, 20 de enero de 2018
Entre heridas
Siempre me dio miedo hablar con otro poeta y que descubriera que soy una impostora. La realidad luego ha sido otra cosa. La mayoría de veces al empezar el cruce de palabras he encontrado una sonrisa, algún intento torpe de las dos partes por agradar al otro sin saber hacerlo, un silencio nervioso. Pero sobre todo me he ido a mi butaca reconociendo la honestidad del trato del que sabe que delante sólo le estaba saludando otra herida abierta.
sábado, 23 de diciembre de 2017
A otoño pasado
Este año no he hablado con el otoño. Apenas le he escrito. Hemos pasado cada uno nuestra estación sin decirnos tormentas ni lluvias. Repaso desde la ventana las hojas que quedan. No sé qué hará con nosotros el invierno.
viernes, 21 de julio de 2017
El aburrimiento
El helado de turrón se esparce en la mesa. Al lado tres marcas redondas: la horchata, el limón y el café granizado. Están los pies sobre la silla, el ventilador agitando las telas de toda la casa. Olemos todos a insecticida.
Los perros cruzan la casa, por fin, tras un invierno de puertas cerradas. No deja de sonar el timbre, caen visitas y ladridos y besos. Sale fruta de la cocina: media sandía, melocotones, gajos de melón. En el mantel de la mesa se va pegando todo. Y llegan los niños, hambrientos, cansados de lanzar mareas y empujar a saltos el agua de la piscina.
Todos los cuerpos llevan consigo algo de sudor. Se cruzan y se saludan. Ya era hora, dicen, de verse. Las pieles tostadas, las voces agudas, las risas fáciles. Y los tiempos muertos. El verano es un delicioso aburrimiento.
miércoles, 17 de mayo de 2017
Cuatro hábitos
Han entrado cuatro monjas como cuatro abejas reina. Negras y blancas. Hiladas como una colmena. Tanto que he tenido que moverme para que ellas se posaran en el banco, en línea y serias. La de mi lado ha sacado del bolsillo de su vientre un reloj de plata con su cadenita. Ha guardado el tiempo a buen recaudo y ha seguido el momento de la paz con sus manos bajo la toca, saludando a las demás con tres golpes de cabeza. Tras la comunión han salido volando, como la cola de una cometa, dejando una estela negra que avisaba, con el movimiento de sus hábitos, que la vida es breve.
lunes, 10 de abril de 2017
martes, 14 de febrero de 2017
Tristeza
A veces descienden las aguas y tocan una pena que golpea en mí como dos campanas. Así como estoy, en la misma torre, todo es de una vibración insoportable. Van de lado a lado mi alma y mi eco, a una voz y al aire. La cuerda que me sacude, me anuncia, para luego quedar suelta, desordenada sobre sí misma, celebrando la tristeza.
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