Dios de los hombres,
¿ha merecido la pena
dejarnos a merced
de la libertad
de los otros?
Rendir la hybris a la pobreza personal, tan inmensa. Esta es la primera idea de la clase del Posgrado de Educación Clásica y Humanidades sobre la tragedia griega. Hay más, pero esta revelación de Edipo me ha dejado pensando todo el viaje de vuelta. Betta Pellegatta y Marcel Busquets han sido los responsables.
Enrique García Máiquez se arranca por Federico García Lorca para hacer de un poema una oración. Lo dejo por aquí, no quiero que se pierda esta perlita en medio de Twitter y su actualidad.
Quiero guardar este poema porque ayer me pasé todo el día dándole vueltas. Iba de los versos de Chesterton a ‘El taller del orfebre’, volvía, me iba al ‘Cantar de los Cantares’, repasaba de nuevo el «aún te temo», repetía en mis adentros ese «a ti, que no has vulgarizado estos largos años». Este poema no tiene tiempo.
[Lo leí gracias a las bodas de plata de un poeta. ¡Gracias, Enrique! Tierno y evocador, encierra uno de los misterios más bonitos: la bendición del amor].