Hoy he apartado a los comercios de los árboles, venían como moscas desagradecidas. Se asoman a la fruta para pagarla barata, traen una lluvia de pegas mientras el árbol, presumido, estira sus brazos y ofrece todo lo que tiene, tan bueno.
Investiga la grieta, dura en sus márgenes, piedra afilada cuando te acercas, misterio de la luz insignificante.
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